Letras de los dos pasodobles de sefiminales

Letras de los dos pasodobles de sefiminales

El himno cobarde


El himno de mi patria nunca tendrá letra

y nos separará ahora y eternamente.

Es solo un chunda chunda que enciende la mecha

entre todos los países de este país.


El himno es una mano con camisa nueva,

es una mano obrera y progresista;

la misma mano que a manos llenas

crudo se lo lleva en maletines a Suiza.

Es un norte sin fe y todo un sur de canciones.

Es la vieja alianza entre iglesia y estado.

Es el euro, el invento pa hacernos más pobres.

Es la fiesta de un pueblo que goza matando.

Mi patria tiene un himno que abuchea la gente

porque la vieja guerra en la cunetas sigue presente.

El himno suena a himno muerto

y cuatro millones de desempleados velando su cuerpo.

Suena a colegios sin comedores,

a una infanta, tralarí y jueces sin cojones.

Suena a trompeta de legionario,

a furbo y tonadilla, a fiesta nacional,

a América sangrando por nuestra hispanidad.

El himno de mi patria es una patraña…

El verdadero himno, nuestro himno, mi himno,

el de todos, es el himno… himno muy lejos de España.


El silencio del cobarde

Las dos de la mañana, ya empiezan de nuevo.

Una noche de estas habrá una desgracia.

La pobre cómo llora, hasta a mí me da miedo.

Menos mal que nos separa esta triste pared.

“Cualquier día te mato y después me suicido.

¿Me vas a denunciar? Jajaja ¡Al Nazareno!

¡Pero, a ver, tú qué coño te has creído!

Lo decía mi mare eres demasiado bueno.

Quién te llama a ti al móvil y te escribe mensajes”.

No quiero respirar, no quiero hacer ruido.

“Tanta tardes de amigas, internet, tanta calle”.

Si pase lo que pase esto no va conmigo.

Cada vez es más fuerte su dolor y mi silencio

Seguro que mañana como si nada y tos tan contentos.

Se escuchan gritos, se oyen golpes.

“Tú no eres nadie, una puta basura y yo soy el hombre”.

¿Llamo o no llamo? Igual no es nada.

“Ni vales para cocinar, ni vales pa la cama”.

¡Dios mío, los niños piden auxilio!

“Anda, mira a tus hijos, ay, por última vez”.

Son cosas de pareja. No me puedo meter.

Las tres de la mañana. Ya está, se han callao.

“Abra, la policía, su vecina María,

la han matao, buenos días.

¿No sé si usted se ha enterao?”.